Koko, el gorila y la Dra. Penny Patterson. Gorilla Foundation

MUERE KOKO, UNA GORILA QUE APRENDIÓ A COMUNICARSE HACIENDO USO DE LA LENGUA DE SEÑAS

A sus 46 años de vida, Koko, la gorila que era capaz de comunicarse haciendo uso de la lengua de señas, murió el pasado 20 de junio de 2018 en su refugio protegido en las montañas de Santa Cruz, en California (Estados Unidos).

Koko, fue una gorila que nació en el zoológico de San Francisco el 4 de julio de 1971, la cual, desde su primer año de vida, fue incluida en un proyecto de investigación en el que se le expuso a un uso constante de signos o señas empleados por la lengua de señas americana (LSA) por parte de la investigadora Francine “Penny” Patterson y la experta en lengua de señas June Monroe.

Koko impresionó a las investigadoras por su alta capacidad para aprender el lenguaje de señas y comunicarse con ellas y otras personas haciendo uso de este. Sin embargo, otros investigadores cuestionaron su capacidad de comunicarse mediante la lengua de señas, configurando su comportamiento a una constante estimulación y recompensa de conductas, siendo habituada a este comportamiento mediante diferentes premios que eran de su agrado.

Koko, el gorila y la Dra. Penny Patterson. Gorilla Foundation
Koko, el gorila y la Dra. Penny Patterson. Gorilla Foundation




Koko se convirtió en un ícono de su especie, la cual está en peligro de extinción, consiguiendo un registro de más de mil palabras usadas en lengua de señas y comprendiendo hasta dos mil palabras en inglés

Durante su vida logró un mayor reconocimiento en los medios de comunicación de todo el mundo por situaciones muy particulares, entre las que se pueden destacar:

  • Koko se tomó una foto frente a un espejo, la cual fue publicada en la portada de National Geographic cuando la revista publicó una reseña sobre ella en 1978.
  • Indicaba mediante lengua de señas a los visitantes del zoológico que no suministraran comida ni a ella ni a otros animales del lugar.
  • Se le dio la posibilidad de elegir un regalo para uno de sus cumpleaños, en el que Koko prefirió un gato llamado All Ball.
  • Tras la muerte de su gato, Koko impresionó por la reacción de tristeza que manifestó a Patterson en una conversación mediante señas, en la que la gorila comunicó las palabras “gato”, “llanto” y “tengo pesar”, según refiere EFE.

En un comunicado, la Fundación Gorila, de la que Koko era su ícono, expresó que “Su impacto ha sido profundo y lo que ella nos enseñó acerca de la capacidad emocional de los gorilas y sus habilidades cognitivas continuará cambiando el mundo”. En este sentido, Koko enseñó a los investigadores y humanidad en general sobre la capacidad afectiva de los gorilas, quienes tienen la capacidad de reaccionar con sensibilidad a distintos momentos en la vida.



Así mismo, la Fundación informó que honrará el “legado” del primate con proyectos en curso que incluyen un santuario para gorilas en Maui, Hawái, y en la conservación de la vida salvaje en el África así como en el desarrollo de una aplicación para teléfonos sobre el lenguaje de señas.

Como dato curioso, las investigaciones llevadas a cabo sobre el ADN de los gorilas han establecido que su código genético es 95 % a 98 % igual al de los humanos, siendo el tercero más cercano al hombre después de dos especies de chimpancés.

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